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El error del que nadie está hablando, pero frustra a muchos líderes

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El error del que nadie está hablando, pero frustra a muchos líderes

El error del que nadie está hablando, pero frustra a muchos líderes que invierten tiempo y dinero en mejorar su desempeño profesional.

¿Lo cometes tú también?

Muchas de las respuestas a preguntas que nos hacemos hoy en día, nos las dieron hace miles de años personas con situaciones vitales y profesionales lejos de nuestra realidad actual. Sin embargo, cuánto sentido común había en sus respuestas. Sentido que hoy en día puede ser no tan común.

El conocimiento de uno mismo es el primer paso para toda sabiduría.
Aristóteles

Espero que este post te ayude a ampliar el abanico de posibilidades para que des otro salto hacia arriba en tu desempeño profesional.

El error del que nadie habla

¿Te gustan los cuentos? Déjame que te cuente este breve cuento …

Érase una vez un jardín lleno de flores y árboles. Todos ellos felices compartían su alegría. Sin embargo, había un árbol que se sentía abrumado, frustrado, lleno de trabajo, sin tiempo para nada… y no sabía cómo mejorar.

El manzano le decía: “lo que te falta es concentración y foco, si realmente lo intentas, podrás tener un montón de manzanas, es fácil. A mi me funciona”.

El rosal le decía: “no le hagas caso, es mucho más sencillo tener rosas y son mucho más bonitas”. El pino le decía: “está claro que lo que necesitas es crecer alto y fuerte, sin flores, crecer rápido y olvídate de manzanas y rosas”.

El pobre árbol intentaba todo lo que le aconsejaban pero como no conseguía ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado.

Un día llego un búho, el más sabio entre las aves, y le dijo: “No te preocupes, tu problema no es tan grave, es el de la mayoría de la gente. No dediques tu vida a hacer lo que los demás te aconsejan. Sé tú mismo, conócete y determina qué te impide a ti florecer”. “¿Ser yo mismo? ¿Conocerme?” Se preguntaba el árbol. Cerró los ojos y pudo oír su voz interior. Y escuchó: “tu jamás darás manzanas, porque no eres un manzano; ni florecerás en primavera porque no eres un rosal. Eres un roble, y tu destino es crecer grande y majestuoso, dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros, belleza al paisaje”.

Y el árbol se sintió fuerte y seguro de sí mismo y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado.

Este cuento explica a la perfección las consecuencias y el poder que tiene el autoconocimiento a la hora de querer mejorar el desempeño profesional como líder. Ese es el gran error de muchos programas formativos, de desarrollo … querer cambiar sin conocerse uno mismo.

Hoy en día muchas personas se sienten frustradas probando y siguiendo “las claves”, “los trucos”, etc… que les recomiendan para dar solución a sus problemas: “dejar de ser jefe para ejercer como líder”, “gestionar mejor mi tiempo”, “ser más productivo”, “mejorar la comunicación con mi equipo”, etc…

Dando palos de ciego

Te voy a poner un ejemplo, con lo que le pasó a Juan (que también podría llamarse Ana, Miguel, Ángel…).

Juan lleva ya tiempo que el trabajo se le acumula (cientos de emails sin leer, facturas por revisar, partes de trabajo que aprobar…). Todo le piden para anteayer.

Gestiona un equipo de 8 personas. No muy grande comparado con otros equipos de otros compañeros (equipos de hasta 30 personas). En eso tiene mucha suerte, pero a su pesar tiene muchas dificultades para gestionar su equipo. Algunos de los miembros fueron sus compañeros antes de promocionar como mando. Le gustaría dedicarles más tiempo, pero el día no le da para más. Para poder sacar su trabajo, incluso, le roba tiempo a su familia, sus hobbies, al sueño ….

Ha invertido un montón de tiempo y dinero en cursos de productividad, gestión del tiempo, gestión de equipos… Amigos, compañeros y RRHH le han recomendado las mejores formaciones, a las que ha ido con ganas de darle solución a su problema. También lee artículos y vídeos en internet. Algunas cosas le han ayudado algo.

Uno de los últimos cursos le ha servido para gestionar mejor sus listas de tareas con una APP y no tener que llevarlas de memoria.

La carga de proyectos va aumentando y su situación está empeorando. Frustrado sin saber qué más probar. Un buen día decidió hacer algo diferente.

Si buscas resultados distintos no hagas siempre lo mismo

Él es informático y un buen día pensó, “muchas veces en mi día a día siento que actúo como un robot. En piloto automático, sin mucha consciencia”. “Por cada estímulo externo, actúo de forma automática”. Y efectivamente, Juan tenía razón. Todos tenemos programas automáticos que nos facilitan la vida, pero hacen que nos comportemos como robots. Juan concluyó con acierto, “si identifico qué programas automáticos de comportamiento tengo y analizo si son potenciadores o limitantes en cómo organizo mi tiempo, podré tomar medidas al respecto”.

Así es como buscó y encontró un profesional acreditado que le hizo diferentes evaluaciones objetivas para autoconocerse y descubrió que por su naturaleza lo que más le hace perder el tiempo son:

  • Tendencia a actuar como bombero. Es decir, Juan ante una situación inesperada percibía una urgencia mucho mayor que el resto de personas. Es decir, amplifica la intensidad del problema y tiende a actuar como bombero.

  • Falta de planes escritos.Su tendencia es actuar sin pararse a describir el plan por escrito. Lo cual le llevaba a menudo a no tener una hoja de trabajo escrita y actuar por impulsos.

  • Mala delegación. No confía en las habilidades y competencias de los demás.

  • Gestión de crisis. Tiende a estar permanentemente buscando problemas para resolver.

Entonces entendió por qué cuando le hablaban en los cursos de las técnicas para no procrastinar, a él no le servían, ya que él por su forma de ser no era de los que tenía tendencia a posponer lo desagradable o evitar aquello que le podía generar cierto miedo al error.

El autoconocimiento de sus pilotos automáticos le ayudó a identificar qué le hacía perder realmente el tiempo (sin valoraciones subjetivas) y pudo establecer acciones correctoras ajustadas a su necesidad, que repetía todos los días hasta generar el hábito y llegar a hacerlo de forma automática:

  • Siendo consciente que le iba a requerir esfuerzo por su parte, elaboraba por escrito planes de acción para cada objetivo que seguía en su día a día.

  • Cada vez que le llegaba un “fuego”, consultaba y relativizaba el tamaño del “fuego” y siempre consultaba su plan de acción antes de ponerse a apagar fuegos, para no perder el norte.

Estas (y otras) acciones sencillas y precisas, mantenidas en el tiempo, le ayudaron a gestionar mejor su tiempo, ya que antes de actuar en piloto automático tomaba conciencia de si realmente era un comportamiento productivo el que iba a ejecutar.

¿Tiene sentido lo que hizo Juan? Mucho. Cuando vas al médico, antes de dejarle al cirujano rajarte, antes de dejarle al anestesista ponerte la anestesia … te aseguras que te ha hecho las pruebas, ha revisado tu historial, peso… para no arriesgarte a que te ampute el brazo por un problema cervical.

A la hora de buscar solución a tus problemas profesionales: dificultades para liderar equipos, empeoramiento del desempeño, desmotivación, desequilibrio personal-profesional, … ¿Por qué no hacer lo mismo y empezar por conocerse uno mismo? Evaluar qué comportamientos automáticos tienes, cómo te comunicas habitualmente, cuál es tu estilo de dirigir, qué te motiva, en qué tiendes a perder el tiempo ….

Te permitirá poder establecer un plan de acción detallado para ti y efectivo sólo para ti.

No más soluciones “café para todos”.

Cómo empezar a ser más efectivo

Las investigaciones sobre el comportamiento sugieren que las personas más efectivas son las que se conocen a sí mismas, sus habilidades y debilidades, por lo que son capaces de desarrollar estrategias que den respuesta a las demandas de su entorno.

El autoconocimiento te permite tomar conciencia de:

  1. Tus habilidades, fortalezas y recursos

  2. Tus debilidades y limitaciones

  3. Tus emociones y sentimientos

  4. Tus comportamientos automáticos

  5. Tus motivadores

… para poder definir TU plan de acción personalizado que te lleve a mejorar tu desempeño profesional. No más soluciones “café para todos”.

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2019-05-15T22:54:16+00:00 mayo 15th, 2019|Desarrollo de Talento, Liderazgo|
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